

De mayo del 2012 a la fecha, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, registra 62 quejas o expedientes derivados de agresiones cometidas contra periodistas en la entidad.
De estos, 14 expedientes se iniciaron durante el presente año, en nueve de los casos las agresiones fueron cometidas por particulares y tienen trámite ante la Fiscalía General del Estado, los cinco restantes señalan a diversas autoridades.
El caso más reciente y que no está agregado en las estadísticas anteriores, ocurrió en el Centro de Convenciones, al finalizar una reunión de Alcaldes Potosinos con el Gobernador del Estado. De acuerdo con testigos dos periodistas fueron agredidas por funcionarios del ayuntamiento y escoltas del presidente municipal, Gilberto Hernández Villafuerte.
El contexto de agresiones contra los periodistas en el 2020, se vuelve relevante porque el 2019 fue el año en el qué México ocupó el primer lugar mundial con más periodistas asesinados, algunos de ellos han sido revictimizados por las autoridades, que, en vez de buscar esclarecer los homicidios, no los relaciona con su actividad informativa.
En ese año organizaciones internacionales defensoras de la libertad de expresión y libre prensa, expresaron su preocupación por el momento que atraviesa el periodismo a nivel nacional tras asumir el cargo el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien durante sus conferencias matutinas suele emitir expresiones de estigmatización hacia la labor periodística, sobre todo si el ejercicio es de crítica contra la administración.
Se destaca es tema, debido a que la percepción de objetividad en la labor periodística es uno de los factores que incide en que la propia ciudadanía condene las agresiones, sin embargo, se tiene el efecto contrario si desde la máxima figura de autoridad en el país se cuestiona la labor.
A nivel local, con el objetivo de visibilizar las agresiones y exigir a las autoridades acciones concretas al respecto, se han creado organizaciones como la Red de Mujeres Periodistas de San Luis Potosí (RMPSLP), agrupación que recientemente hizo pública una encuesta en la que el 83 por ciento de las periodistas respondientes señalaron a funcionarios como principales violentadores hacia su persona.
Entre las agresiones de las que han sido víctimas las mujeres en el desarrollo de su ejercicio periodístico, la verbal es la más frecuente, seguida de violencia psicológica, física y sexual.
No solo los tratos de las fuentes suponen un riesgo para el ejercicio periodístico también las condiciones laborales precarias violentan la labor.
La encuesta realizada por la RMPSLP revela que el 60% de las encuestadas indicó tener más de un empleo e, incluso algunas indicaron tener de tres y hasta seis diferentes fuentes de ingreso, pese a esta sobrecarga de trabajo, solo el 50% de las encuestadas cuenta con prestaciones laborales de ley, esta situacion fue externada al presidente Andrés Manuel López Obrador durante su visita a la capital el pasado 05 de marzo, pues las condiciones laborales de los y las periodistas limitan su organización para exigir mejoras en este ámbito.
A esto el presidente respondió que podría auspiciar la creación de un sindicato o asociación de periodistas que generen las condiciones para que haya un salario profesional para quienes realizan este oficio “noble”.

