

Una llamada al 911, indicaba que en un canalón de aguas negras, en las inmediaciones de la zona industrial cercano al eje 124, se encontraba el cuerpo sin vida de un hombre.
El denunciante detalló, que una jauría de perros, estaba comiéndose al infortunado hombre, por lo que corrió a ahuyentarlos, descubriendo al hoy occiso.
De inmediato dio aviso a la Policía y esperó su arribo para indicarles el macabro hallazgo, confirmando los oficiales, que se trataba de un masculino, el cual tenía la mitad de su cuerpo sumergido en el canalón.
Al lugar arribaron peritos investigadores de la fiscalía, para comenzar con las indagatorias, desconociéndose las causas de la muerte.

