

El peleador potosino participó por tercera ocasión en la liga celebrada en Monterrey.
Desde el barrio de Ricardo B. Anaya, en San Luis Potosí, hasta los combates de la liga de peleas a puño limpio Clandestino, Kevin “Rocky” Zamarripa continúa abriéndose camino en los deportes de contacto.
El peleador potosino participó por tercera ocasión en esta competencia, cuya más reciente edición se llevó a cabo en Monterrey, Nuevo León.
Con más de 40 peleas amateur y cuatro combates de artes marciales mixtas (MMA), Zamarripa volvió a subir al cuadrilátero para representar a San Luis Potosí.
En sus dos primeras participaciones consiguió imponerse por nocaut; sin embargo, en esta ocasión protagonizó un enfrentamiento que se extendió hasta el último campanazo.
Tras su participación, Rocky compartió un mensaje de agradecimiento a las personas que estuvieron pendientes de su pelea y le enviaron muestras de apoyo.
“Hola gente, primero que nada quiero agradecer a todos por tanto y tanto apoyo. En serio que me hacen sentir tan bien con sus mensajes y buenas vibras”, expresó.
También reconoció el impulso de su pareja, a quien atribuyó haberlo animado a participar por primera vez en Clandestino, pese a que inicialmente sentía temor de subir a pelear.
El deportista agradeció además a su equipo, patrocinadores y a la organización de la liga, y destacó que tanto él como su contrincante terminaron el enfrentamiento sin lesiones de gravedad.
“Gracias Dios y destino por dejarnos bajar de ahí íntegros y sanos a mi rival y a mí, solo con unos golpes o cortes leves. Fue una pelea durísima, créanme, pero estoy bien agradecido porque se dio el resultado gracias al entrenamiento”, compartió.
Finalmente, el potosino dejó claro que continuará preparándose y agradeció el respaldo de quienes siguen su trayectoria, “Hay ROCKY para rato”, finalizó su mensaje.

