

La inconformidad por la calidad del agua que reciben habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara llegó a las calles. Este domingo, una movilización ciudadana avanzó desde la Glorieta de La Minerva hasta Casa Jalisco para exigir que las autoridades garanticen el acceso a agua limpia y segura. La problemática, reportada desde febrero, también abrió la puerta a nuevas medidas que podrían limitar el suministro durante los próximos seis meses.
La manifestación se complicó al llegar a la residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro, luego de que algunos participantes derribaran las barreras colocadas en el exterior. Policías antimotines intervinieron y utilizaron gas y chorros de agua para dispersar a la multitud. También se reportaron detenciones y periodistas afectados por los gases. Durante la protesta, los asistentes reclamaron una solución a la contaminación y expresaron su rechazo a la respuesta de las autoridades.
¿Por qué están recibiendo agua contaminada?
Entre los puntos señalados por el gobierno estatal se encuentran la presa Las Pintas y parte de la infraestructura antigua que conduce agua desde Chapala. Según lo informado por el gobernador, se detectaron descargas irregulares en un canal que abastece a la presa, lo que habría comprometido la calidad del líquido.
Ante esta situación, el gobierno de Jalisco plantea reducir o suspender el uso de fuentes que no cumplan con los parámetros necesarios. La medida busca evitar que agua de mala calidad llegue a los hogares, pero también reducirá la cantidad disponible para abastecer a la población.
¿Habrá cortes de agua durante seis meses?
La reducción del suministro obligaría a establecer un sistema de distribución por turnos en distintos puntos de la zona metropolitana. El SIAPA y los municipios involucrados tenían previsto presentar el calendario de tandeos este lunes 12 de octubre.
La información preliminar apunta a que algunas colonias podrían enfrentar baja presión o interrupciones del servicio de uno o dos días, según la programación que se determine. El plan también contempla obras para ampliar la planta potabilizadora número 1 de Miravalle y construir el acueducto de desvío de La Calera.
Por ahora, el reto para las autoridades será mantener el abasto mientras se atienden los problemas de calidad. Para los habitantes, la preocupación no solo es quedarse sin agua durante determinados periodos, sino contar con la certeza de que la que llega a sus viviendas sea apta para su uso.

