

Tras recientes emergencias por consumo de drogas entre estudiantes, el Congreso pide actualizar los protocolos escolares para que docentes sepan cómo actuar sin quedar expuestos a responsabilidades. También plantea reforzar la prevención con familias y alumnos.
Mafer Martínez
Los casos recientes de estudiantes que han sufrido emergencias relacionadas con consumo de sustancias han puesto sobre la mesa la necesidad de actualizar los protocolos de actuación en las escuelas, consideró el presidente de la Comisión de Educación del Congreso del Estado, Crisógono Pérez López.
El diputado señaló que los docentes actualmente enfrentan limitaciones para intervenir cuando un alumno presenta una emergencia médica, debido al temor de asumir responsabilidades si deciden trasladarlo o actuar fuera de los procedimientos establecidos.
Pérez López puso como ejemplo el caso de la preparatoria Profesor Pedro Vallejo, donde un estudiante falleció después de presentar una emergencia dentro del plantel. La Fiscalía estatal informó posteriormente que la causa estuvo relacionada con una sobredosis de cristal combinada con un medicamento antidepresivo.
“Y esto nos quiere decir que algo está pasando en nuestras escuelas de educación media superior que debemos de buscar que se revise más a profundidad, que tengamos los maestros más posibilidades de hacer otras cosas que ayuden a que esto no suceda, que no nos dejen tan vulnerables como nos tienen, de que no podemos hacer nada”, señaló.
El legislador explicó que, ante una emergencia, los maestros suelen tener que avisar primero a madres y padres de familia, lo que puede retrasar una atención inmediata.
“Si ellos por ayudar, si lo hubieran sacado y fallece el niño, los culpables hubieran sido ellos. Entonces, esa vulnerabilidad que tienen las escuelas, debemos de evitarla”, afirmó.
Por ello, consideró necesario revisar tanto los protocolos federales como estatales y acompañarlos con capacitación para docentes sobre cómo actuar ante desmayos, intoxicaciones, sobredosis u otras emergencias.
“Sí, necesitamos modificar los protocolos, pero también necesitamos, les digo, yo lo reitero mucho, la participación de padres de familia, de los papás, de los mismos alumnos”, expresó.
Pérez López también planteó que madres y padres deben mantenerse atentos a cambios de comportamiento que puedan indicar consumo de sustancias y pidió fortalecer la prevención desde casa.
Sobre la posibilidad de realizar revisiones de mochilas con mayor frecuencia, reconoció que existen límites relacionados con la privacidad y los derechos de los estudiantes.
“Si le revisamos la mochila a un niño, estamos agrediendo su intimidad y estamos agrediendo sus derechos humanos. Y no nos lo permiten”, señaló.
El diputado insistió en que el objetivo no debe limitarse a detectar sustancias, sino contar con reglas claras para que escuelas, docentes y familias sepan cómo actuar cuando se presenta una emergencia.

