

Una madre decidió hacer público el caso de su hija menor de edad, después de denunciar a su propio hermano por una presunta agresión sexual. El señalado fue detenido en octubre de 2025 y, según su testimonio, el proceso continúa mientras la familia enfrenta las secuelas emocionales y una ruptura interna.
José Isaías N, señalado por presuntamente agredir sexualmente a su sobrina menor de edad dentro del entorno familiar, permanece detenido desde el 17 de octubre de 2025 mientras continúa el proceso penal en su contra, de acuerdo con el testimonio de la madre de la víctima.
La madre decidió hacer público el caso para colocar el señalamiento sobre quien identifica como responsable de la agresión y no permitir que el proceso permanezca únicamente en el ámbito privado. Según relató, el hombre habría aprovechado la confianza familiar y la estancia de la menor en casa de su abuela para cometer la agresión.
El caso salió a la luz después de que la niña contó lo ocurrido a compañeras de su escuela. Personal del plantel contactó posteriormente a su madre, quien habló con ella y decidió presentar una denuncia ante la Fiscalía General del Estado.
La denuncia fue presentada en diciembre de 2024 y dio paso a valoraciones médicas y psicológicas, así como a distintas diligencias de investigación. La madre aseguró que el procedimiento avanzó sin irregularidades y que, tan solo 10 meses después, el señalado finalmente fue detenido.
“Es mi hermano, pero es mi hija y yo quiero hacer justicia por mi hija. Así me tarde 2 años, 3 años, pero yo lo que quiero es hacer justicia por mi hija”, expresó.
La denuncia también provocó una ruptura dentro de la familia. De acuerdo con la madre, algunos de sus familiares cuestionaron que procediera penalmente contra su hermano e incluso le pidieron considerar las consecuencias que tendría para su propia madre que uno de sus hijos fuera encarcelado.
Pese a esas presiones, sostuvo que decidió continuar con el procedimiento y acompañar a su hija durante el proceso judicial. Después de presentar la denuncia, relató, ella y sus hijos fueron canalizados para recibir atención psicológica y asesoría jurídica.
Aunque reconoció que esa atención fue útil, consideró que la frecuencia era insuficiente ante los cambios emocionales que comenzó a observar en su hija, por lo que posteriormente decidió recurrir también a terapia psicológica particular de manera semanal.
La madre relató que durante los meses posteriores la niña comenzó a aislarse, presentó cambios en su comportamiento y atravesó episodios de fuerte afectación emocional. En diciembre, dijo, encontró una carta en la que su hija expresaba ideas suicidas, situación que la llevó a buscar una atención psicológica más constante.
Aseguró que actualmente ha observado una mejoría, aunque persiste el temor de la menor ante la posibilidad de que el acusado recupere su libertad.
La madre señaló que también ha recibido versiones provenientes de familiares sobre una eventual liberación del imputado, aunque aclaró que al consultar directamente con el Ministerio Público le indicaron que continuaba detenido, mientras se define su situación dentro del proceso penal.
Por ello, dijo que su intención al hacer pública su historia es que el caso sea conocido y continuar acompañando el proceso hasta que exista una resolución judicial, sin que ello represente un señalamiento contra las instituciones encargadas de la investigación.
“No porque él esté detenido quiere decir que ya no”, expresó al explicar que ha procurado mantenerse pendiente de cada etapa del procedimiento.
Hasta que exista una sentencia, su responsabilidad jurídica deberá ser determinada por la autoridad judicial competente.
Cabe mencionar, que ante la sospecha o revelación de violencia sexual contra una niña, niño o adolescente, especialistas recomiendan escuchar sin juzgar ni presionar para obtener detalles, hacerle saber que se le cree, evitar cualquier contacto con la persona señalada y buscar atención médica, psicológica y legal especializada.
También se aconseja no hacer que la víctima repita innecesariamente lo ocurrido ni confrontar directamente al presunto agresor, y presentar la denuncia ante el Ministerio Público; en una emergencia puede solicitarse apoyo al 911.

