
Datos del INEGI revelan que esta población dedica más tiempo a televisión, celular y redes sociales que a actividades culturales o recreativas fuera del hogar.
En México, el uso de pantallas se ha convertido en la principal forma de entretenimiento para niñas, niños y adolescentes con discapacidad o alguna enfermedad crónica, quienes dedican en promedio hasta nueve horas semanales a ver televisión, series, videos o documentales.
De acuerdo con información del INEGI, esta población (de entre 12 y 17 años que requiere cuidados) también invierte en promedio 8.4 horas a la semana en el uso de redes sociales y medios digitales, como celular o computadora.
Estas cifras colocan a las pantallas como la actividad predominante en su tiempo libre, por encima de otras formas de esparcimiento. En contraste, actividades culturales y recreativas fuera del hogar, como asistir al cine, museos o eventos similares, registran apenas tres horas semanales en promedio.
Además del consumo digital, niñas y niños en esta condición también destinan tiempo a la convivencia familiar. En promedio, dedican 4.4 horas semanales a platicar o realizar actividades dentro del hogar, y 4.1 horas a interactuar con familiares o amistades, ya sea en reuniones o eventos sociales.
Los datos forman parte del comunicado emitido en el marco del Día de la Niña y el Niño, donde el organismo también destacó la importancia de generar condiciones más inclusivas que permitan a esta población acceder a una mayor diversidad de actividades recreativas, educativas y culturales.

