
El Congreso del Estado inició el proceso para extinguir el organismo operador de agua potable de Rayón, luego de que se documentaran deficiencias e irregularidades en su funcionamiento, por lo que el servicio será retomado directamente por el Ayuntamiento.
La Comisión del Agua aprobó el dictamen que formaliza la desaparición del organismo descentralizado, una medida que busca devolver al gobierno municipal el control total del suministro, drenaje y saneamiento, ante los problemas detectados en la prestación del servicio.
Durante la discusión, se advirtió que este tipo de procesos se realizan en medio de un vacío legal, ya que ni la Ley Orgánica Municipal ni la Ley de Aguas del Estado establecen con claridad cómo desaparecer organismos operadores. Por ello, el Congreso tuvo que intervenir para completar el procedimiento mediante un decreto.
“El tema de liquidación es un tema más delicado se trató de adecuar este dictamen cuidando todas esas partes”, señalaron durante la sesión, al referirse a la transferencia de bienes, personal y responsabilidades.
El propio Ayuntamiento había solicitado al Congreso formalizar la extinción, luego de que la Junta de Gobierno del organismo y el Cabildo aprobaran su desaparición debido a fallas en el servicio.
Sin embargo, el proceso tuvo retrasos porque inicialmente el municipio no cumplió con todos los requisitos legales, lo que obligó a repetir el procedimiento en enero de este año.
Con la extinción, el organismo dejará de operar y el Ayuntamiento asumirá directamente la responsabilidad de garantizar el acceso al agua, un servicio básico que impacta de forma directa en la calidad de vida de la población.
El decreto también establece que el organismo continuará existiendo únicamente de manera temporal para concluir su liquidación, lo que incluye la entrega formal de infraestructura, recursos y obligaciones.
El dictamen fue aprobado por unanimidad en comisión y será enviado al Pleno del Congreso para su votación final.

