
A sus 103 años, recibió un reconocimiento del alcalde de Soledad de Graciano Sánchez por ser ejemplo de entrega, trabajo y unión familiar.
Con una sonrisa y rodeada de hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, doña Margarita Velázquez Guerrero celebró sus 103 años de vida, ejemplo de entereza, trabajo y amor familiar que ha inspirado a varias generaciones de soledenses.
Originaria del municipio de Soledad, doña Margarita fue reconocida por el alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz, quien le entregó un reconocimiento por su trayectoria y por ser un símbolo de los valores que distinguen a las familias del municipio.
Usuaria activa de los Centros Comunitarios, doña Margarita continúa participando en actividades sociales y culturales, demostrando que la edad no limita el espíritu.
Nacida el 17 de octubre de 1922, en una época de reconstrucción nacional, su vida ha sido testigo de los cambios sociales y culturales de México a lo largo de un siglo.
En 1959, junto a su esposo, formó su hogar en el Ejido Fraccionamiento Rivera, donde crió a ocho hijos y cimentó una historia de esfuerzo y unión.
A lo largo de su vida, doña Margarita trabajó en el campo, sembró duraznos, cortó nopaleras y cuidó con esmero sus animales, especialmente sus vacas, que representan para ella y su familia el fruto de una vida dedicada al trabajo y la constancia.
Hoy, su familia está compuesta por 10 nietos, 25 bisnietos y 5 tataranietos, quienes la consideran el corazón y raíz de una historia construida con amor y sacrificio.
El pasado 17 de octubre, su casa se llenó de música, comida y alegría para celebrar su cumpleaños 103. Entre mariachis, barbacoa y frijoles charros, su familia rindió homenaje a la mujer que, con su energía inagotable, ha demostrado que la vida se disfruta con gratitud y movimiento.

