
La Secretaría de Seguridad de San Luis Potosí reveló que los partidos de fútbol, combinados con alcohol y frustración, influyen en el incremento de violencia familiar, de la cual solo el 50% se denuncia. En una semana se registraron 55 casos, pero solo seis agresores fueron detenidos.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Juan Antonio Villa Gutiérrez señaló que uno de los factores que contribuyen al aumento de casos de violencia familiar y contra la mujer son los partidos de fútbol, los cuales, combinados con el consumo de alcohol y las emociones exacerbadas, generan un ambiente propicio para la agresión en el entorno familiar. “Parece de risa, pero a veces las personas entre el alcohol y el coraje que su equipo perdió recalan contra la familia”, afirmó Villa Gutiérrez.
Durante la semana del 18 al 24 de noviembre de 2024, en la capital potosina se registraron 55 casos de violencia familiar, según los datos proporcionados por la SSPC. Sin embargo, solo 28 de estas situaciones derivaron en denuncias legales. El funcionario lamentó la baja tasa de denuncias, indicando que aproximadamente el 50% de los casos no se reportan formalmente, lo que dificulta la acción judicial.
“Lamentablemente, hay un porcentaje alto de la violencia familiar en donde no quieren hacer la denuncia correspondiente”, destacó Villa Gutiérrez. Además, sugirió la necesidad de revisar las leyes para que este tipo de violencia pueda ser perseguida de oficio, eliminando la dependencia de que las víctimas inicien el proceso legal.
De los 55 casos reportados, únicamente seis resultaron en detenciones que fueron puestas a disposición de la Fiscalía General del Estado. Para los demás, las autoridades han ofrecido acompañamiento y asesoría a través de programas como Puerta Violeta, el DIF Municipal y la Policía capitalina. Sin embargo, esto evidencia una brecha significativa entre los incidentes y las acciones contundentes para proteger a las víctimas y castigar a los agresores.
El secretario también subrayó que, en la mayoría de los casos, la violencia es ejercida por los hombres hacia las mujeres, especialmente dentro de relaciones de pareja. Esto pone de manifiesto una problemática estructural que trasciende las dinámicas familiares y refleja la persistencia de desigualdades y estereotipos de género.
Ante este panorama, es necesario fortalecer las políticas públicas y los mecanismos legales para prevenir la violencia familiar, así como trabajar en campañas de sensibilización que aborden las causas subyacentes, entre ellas el consumo de alcohol y las actitudes culturales en torno al fútbol y el machismo.

