

Presa San José, el Potosí y la Lajilla ya superan el máximo de su capacidad gracias a las recientes lluvias.
San Luis Potosí, una entidad que ha estado lidiando con una severa sequía durante meses, finalmente ha encontrado alivio gracias a las recientes lluvias.
Las condiciones climáticas extremas habían mantenido al estado en una situación crítica, con temperaturas elevadas y sin precipitaciones.
Las principales presas de la región se encontraban en niveles preocupantemente bajos al inicio del año.
En enero, la presa San José registraba un nivel de almacenamiento del 9%, mientras que la presa El Potosí se encontraba al 18%; esta situación planteaba serios riesgos para la comunidad, incluyendo la amenaza de incendios y la escasez de agua.
Sin embargo, la llegada de las tormentas tropicales y huracanes, junto con el inicio de la temporada de lluvias, ha transformado el panorama de manera significativa, “todas las presas se encuentran al 50 por ciento y han sido muy benéficas estas lluvias. Han venido a mitigar muchísimos riesgos que teníamos en incendios y más favorable para contener la sequía en todo el estado,” afirmó Mauricio Ordaz, titular de la Secretaría de Protección Civil del Estado.
Actualmente, el efecto positivo de estas lluvias es evidente, la presa San José ha superado su capacidad, alcanzando un 104.1% de almacenamiento, de manera similar, la presa El Potosí ha llegado al 105.7%, y la presa La Lajilla se encuentra al 100.9%.
Estos incrementos no solo han mejorado la disponibilidad de agua, sino que también han proporcionado una seguridad hídrica crucial para la región.
Otras presas en el estado también han visto mejoras considerables, la presa El Peaje ahora tiene un nivel de almacenamiento del 68.4%, La Cañada del Lobo y El Realito se encuentran al 48.5%, y La Muñeca ha alcanzado el 55.8%. Sin embargo, la presa Valentín Gama ha sido la menos beneficiada, con un nivel de almacenamiento de apenas el 2%.
La Comisión Estatal del Agua informó que estas mejoras son un gran avance para la región, proporcionando alivio y estabilidad después de una temporada de sequía extrema.
Las lluvias han sido una bendición para San Luis Potosí, asegurando que las reservas de agua se mantengan suficientes para enfrentar el futuro inmediato.

