
Vendedores reportan caída de hasta 60 por ciento en participación y reducción de días autorizados para ofertar sus productos.
A diferencia de años anteriores, este 2026 el tradicional corredor de venta por el Día del Amor y la Amistad luce con menos puestos en las inmediaciones del Centro Histórico, a un costado de la Catedral Metropolitana.
Comerciantes dedicados a la venta de peluches, chocolates, globos y tarjetas señalaron que la ocupación de espacios se redujo aproximadamente un 60 por ciento en comparación con temporadas previas, ya que menos vendedores tramitaron el permiso correspondiente para instalarse.
De acuerdo con los propios comerciantes, el principal motivo ha sido el incremento en el costo del permiso y la reducción en los días autorizados para la venta.
Este año únicamente se permitió comercializar productos el 13 y 14 de febrero, cuando anteriormente podían hacerlo durante más jornadas.
“La verdad, muchos compañeros, este año no quisieron sacar el permiso porque imagínese sólo nos dan dos días y el 13 es el día más fuerte, porque el 14 que es el mero día del evento y muchas personas no buscan tanto los productos como los peluches o las cartas ya únicamente vienen a comprar los que se les olvidó o los que vienen por el regalo de última hora, pero en sí sólo nos queda como día fuerte el 13 de febrero por eso ya muchos compañeros no quisieron sacar el permiso, además de qué ya está arriba de los mil 200 pesos a muchos no les costea sacarlo para tan poquitos días”, expresó una de las vendedoras.
Los comerciantes recordaron que hace dos décadas los permisos abarcaban hasta siete días de venta, posteriormente se redujeron a cinco y, hace apenas tres años, aún se autorizaban cuatro días por un costo similar al actual.
“Además de qué año con año cada vez nos reducen más los días, yo me acuerdo que cuando empezamos hace 20 años el Ayuntamiento nos otorgaba siete días de permiso para poder vender nuestros productos y antes pues se llenaban estos pasillos, incluso el año pasado había muchos puestos, pero como le digo año con años nos van bajando hace tres años todavía.”, añadió.
Algunos vendedores consideran que, con el aumento del costo que supera los mil 300 pesos en algunos casos y la limitación a solo dos días, el negocio deja de ser rentable, especialmente cuando el día de mayor venta suele ser el 13 de febrero.
Pese a ello, quienes decidieron instalarse esperan recuperar su inversión y mantener viva una tradición que durante años ha formado parte del paisaje comercial del Centro Histórico en vísperas del 14 de febrero.

