
Locatarios se preparan cada año con atuendos que reflejan fe, devoción y creatividad para las familias potosinas
Como dicta la tradición cada 2 de febrero, durante la celebración del Día de la Candelaria también se lleva a cabo la “Levantada del Niño Dios”, motivo por el cual cientos de familias potosinas comienzan con los preparativos de esta festividad, poniendo especial atención en uno de sus elementos más representativos: la vestimenta del Niño Jesús, cuyos precios se han vuelto un aspecto importante a tomar en cuenta con el paso de los años.
En la capital potosina, el Mercado Hidalgo destaca como el principal punto de venta de vestidos del Niño Dios.
Los comerciantes señalan que los precios suelen mantenerse en rangos similares y año con año no aumenta por lo que señalan que hasta con 50 pesos puedes encontrar atuendos sencillos.
Sin embargo los atuendos más costosos y solicitados en esta temporada son aquellos completamente adornados con bordados, encaje y alanes en toda la prenda.
Estos vestidos artesanales tienen un precio aproximado de entre 200 y 600 pesos, el cual varía según el tamaño del Niño Dios y la cantidad de accesorios utilizados en su confección.
Otra opción muy demandada es el tradicional vestido o “roponcito”, elaborado en estambre y tejido a mano.
De acuerdo con los vendedores, este diseño es uno de los más económicos y constantes en ventas, con precios que van desde los 60 hasta los 200 pesos, dependiendo del tamaño.
Aunque existen alternativas accesibles, los comerciantes explican que cada prenda refleja horas de trabajo artesanal, ya sea mediante bordados hechos a mano o costuras realizadas a máquina, lo que justifica la variación en los costos.
Así, vestir al Niño Dios no solo representa una tradición religiosa, sino también una inversión que las familias realizan para mantener viva esta costumbre potosina.

